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Los talleres forman parte del programa Xarxa Oberta, que llenará la ciudad de programación relacionada con el mar hasta el 19 de diciembre

¿Cuántas veces, si no es que vives allí, has puesto los pies en la Barceloneta? Seguramente has ido para jugar al vóley en la playa, para tomar el aperitivo o para salir a correr. Pero, más allá de comerte una tapa de boquerones, seguramente no has hecho nada relacionado con los orígenes del barrio marinero. Esto es lo que quiere revertir el proyecto Xarxa Oberta, una iniciativa cargada de actividades gratuitas y comunitarias para combatir la pérdida de los oficios tradicionales del mar.
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Entre las actividades programadas, hay un taller de reparar redes de pescadores, para acercar al público general este oficio hoy casi desaparecido en la Barceloneta, de la mano de los profesionales que aún se dedican a él. Pero, ¿por qué es necesario este taller? Rafael Aguilera, pescador de la Barceloneta, denuncia que las redes se dañan "porque el mar está sucio por culpa de las depuradoras" y, por tanto, hay una responsabilidad colectiva de los residuos que generamos como sociedad: "La gente tira las cosas al mar sin darse cuenta y no ven el problema que tenemos", lamenta.
Esta problemática tiene un impacto directo en el día a día de los pescadores de la Barceloneta, sobre todo aquellos que trabajan con la pesca artesanal, como es el caso de Rafael, su hija Alba y su yerno, Cristian. Los tres saben que, como se dedican a este tipo de pesca menor, son una especie en extinción: "Cada vez, los que nos dedicamos a la mar vamos a peor: el precio del pescado no refleja los gastos que tenemos y, como todo el sector primario, nuestras pérdidas son increíbles". El caso es que una red de pescar es una herramienta extremadamente cara: pueden llegar a valer 3.000 euros, de manera que comprar material nuevo constantemente es inasumible y hay que aprovechar las cuerdas, el corcho y el plomo de las redes viejas para hacer nuevas, en un ejercicio de circularidad obligado.
Es por eso que se animaron a hacer de profesores de redes de pesca para el proyecto Xarxa Oberta. Este taller participativo de cuatro sesiones (las próximas serán el 24 de octubre, el 21 de noviembre y el 12 de diciembre) quiere enseñar a la ciudadanía a limpiar y arreglar redes de pesca para así transmitir un oficio en riesgo de desaparición y divulgar conciencia de la contaminación marina. En la primera sesión, los asistentes se acercaron al Moll del Rellotge y seguro que muchos de ellos descubrieron una zona de Barcelona que tal vez no habían pisado nunca: olía a salitre y pescado fresco, y el camino hasta el taller lo acompañaban el sonido de las olas y las pilas de redes pesqueras agrupadas en diversos puntos del puerto. Rafael, Alba y Cristian enseñaron al público a desenganchar nudos en los hilos de la red, limpiar sus impurezas y entender el trabajo real del marinero.
Para Cristian, el taller ha sido la oportunidad de que la gente vea que "es un oficio bonito": "A mí me gustaría que viniera gente a trabajar aquí y, por lo tanto, todo lo que sea dar visibilidad al sector siempre será bueno", reflexiona. El taller llega en un momento de difícil mantenimiento del relevo generacional de este oficio que, no hace tanto tiempo, era la identidad del barrio: "Entiendo a los jóvenes, porque es un oficio pesado, no tenemos fin de semana, no tenemos descanso y no tenemos un sueldo asegurado", reflexiona Rafael. Él tiene la suerte de que su hija ha cogido el relevo, pero esto le permite constatar que cada vez hay menos gente que conoce el oficio del pescador.
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Irene Solé, directora del proyecto, y Marina Montsonís, la directora artística de Xarxa Oberta, expresan el deseo de que la reparación de las redes sea también una metáfora para una red simbólica que pueda sostener en el tiempo las relaciones entre el barrio y la mar. Desde la organización se busca "reconectar la Barceloneta y Barcelona con su legado pesquero" con la intención de que esto se alargue más allá de los 3 meses que dura el proyecto: "Reparamos redes, que es realmente una necesidad muy fuerte que tienen los pescadores artesanales, pero continuaremos haciéndolo creando una comunidad que pueda contribuir a la transmisión transgeneracional de conocimientos", indica Montsonís.
Para inscribirse en los talleres de redes, pero también en conversaciones y otras actividades relacionadas con la cocina, la pesca y el conocimiento del mar, hay que hacerlo en la web de Xarxa Oberta. Toda la programación es gratuita, impulsada por el colectivo Oceanographies, la Cofradía de Pescadores y la Universidad de Girona.
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